Si regresamos en la historia y analizamos quienes controlaban las antiguas sociedades, rápidamente nos daremos cuenta que no eran los faraones o los reyes, realmente siempre hemos sido gobernados por la religión o por alguna amenaza fantasma escondida detrás de una supuesta estructura sociopolítica, las cuales siempre han tenido secuestrado el verdadero conocimiento y lo entregan solo al más conveniente y sobre todo a cuenta gotas. La cúpula del poder filtra el conocimiento, lo separa y nos comparte solamente el necesario para ser útiles y salir adelante, desde la antigüedad mas primitiva hasta el día de hoy. El conocimiento más importante, el más interesante se lo reservan para ellos y a nosotros como sociedad nos preparan para ser económicamente activos, en escuelas que nos educan, NO para ser creativos, sino productivos y nos obligan a sobrevivir con el magro salario que ganamos con nuestros esfuerzos.

Antes no existían alternativas, lo que se recibía en ese entonces eran conocimientos mínimos y además previamente elegidos de forma conveniente, por otro lado y con la revolución tecnológica, con la revolución de la información, con la tecnología de la información ahora tenemos sistemas personales con acceso a internet y de repente toda esa información que hace miles de años solo estaba disponible para sociedades específicas, que se entregó de generación en generación, en pequeños grupos, recordemos “El Nombre de la Rosa” del escritor italiano Umberto Eco, se trataba de conocimientos que viajaban tras el telón, de forma subterránea, del abuelo al padre y del padre al hijo, del hijo al nieto y así consecutivamente por generaciones. Hoy en día toda esa información se encuentra disponible a través de Google y cualquier persona sentada en algún rincón de la sierra Tarahumara con un sistema portátil y una conexión a internet tiene el mismo acceso a la información que las sociedades secretas habían intentado proteger u ocultar de nosotros durante miles de años.
Aún así, la oligarquía que nos gobierna quiere defender sus privilegios y seguir siendo una especie “superior”, quiere sostener el antiquísimo plan y mantener a la mayoría de la población deliberadamente estúpida y para ello se ayudan del atraso cultural; pero como ya no pueden monopolizar el conocimiento, promueven el entretenimiento banal y contaminan la información que tenemos con el objetivo de que las personas dejen de pensar.

Los medios de comunicación obviamente son parte del sistema y están a su disposición, son espacios selectivos y cerrados, su trabajo NO es decir la verdad sino vender una versión particular de la realidad; Si somos objetivos nos daremos cuenta que estamos en problemas porque la mayor parte del mundo está cautiva en los medios de comunicación en estos momentos, el 84% de las personas que cuentan con acceso a internet usan redes sociales. El 50% de la población mundial está aceptando información que no va a corroborar, es decir, 3.8 mil millones de personas, y menos del 3% de ellos lee libros y la única verdad que conocen es aquella que reciben a través de una pantalla de televisión, de un smartphone o de una computadora. En este momento tenemos toda una generación que nunca ha conocido otra cosa mas que lo que vieron en las redes sociales, siendo tristemente la única opción que construye sus criterios.
Los medios de comunicación nos venden una libertad que no existe y entre todas las alternativas informativas nos fabrican una seudo democracia, así mismo, sería inocentemente estúpido creer que un periodista del sistema es libre de escribir lo que sabe de verdad o lo que él sabe que es verdad, en un periódico, en una estación de Radio, o en un espacio social que no son suyos. La información que nos ofrecen los medios masivos de comunicación a menudo se altera, para convencer al público de que está ocurriendo lo que ya no está ocurriendo, o viceversa. Ellos elaboran nuestra propia realidad y si esta no es conveniente al otro día nos fabrican otra realidad diferente, de allí nacen tantas incongruencias comunicativas.

También existe una conspiración del silencio, el sistema no quiere que la opinión pública sepa quién gobierna realmente, nos elaboran una democracia política desechable, cuando evidentemente eso hace años ya no existe, los verdaderos poderes de gobierno hoy en día son empresariales, y obviamente, eso no es un secreto para nadie. Por ejemplo, nuestro país se encuentra polarizado en este momento y eso creo yo que es la intención, el sistema así nos necesita, peleando entre nosotros, las autoridades intelectuales quedan confundidas y confrontadas, sustituidas por “Influencers” que nos informan de forma subliminal, indicando, dirigiendo lo que se debe decir desde los medios de comunicación o las redes sociales, creando una moda de opinión y los borregos tendenciosos solamente hacen eco de hechos que no presenciaron y de afirmaciones que nunca escucharon en su origen.

La humanidad se ha destruido así misma varias veces, la historia es una lista continua de guerras humanas, tenemos una Edad Oscura y un Renacimiento, muchas veces nos han hecho creer que nunca podremos resolver ciertos problemas. Pero grandes hombres tales como Cervantes, Shakespeare o Goethe desarrollaron un nuevo concepto del hombre, ellos prefiguraron y descubrieron nuevas alternativas humanas, desarrollaron paradigmas basados en nuevos comportamientos éticos basados en la creatividad y el libre albedrío. Pero ¿En qué momento volvimos a perder el control? ¿por qué vivimos nuevamente en un ambiente donde gobierna la sinrazón? ¿por qué estamos traicionando el presente de los jóvenes? Esta sociedad AdultoCentrista está poniendo en peligro el futuro de la sociedad, estamos atentando contra nuestro porvenir, pues si los jóvenes no tienen una misión y un propósito vital que cumplir, estamos perdidos. Estamos por iniciar la tercera década del siglo XXI y deberíamos preguntarnos ¿Hacia dónde nos dirigimos como naciones? ¿Y cómo especie? ¿Qué será de nosotros si al final el sistema nos gana? ¿Cuál es el significado de la vida? Si conocemos el concepto de Inmortalidad… ¿Por qué no somos dignos de ese conocimiento?

Hay dos formas de hablar sobre la inmortalidad. Todos morimos, no hay nadie hasta ahora que haya descubierto un método por el cual podamos vivir eternamente en nuestra forma biológica, por lo tanto, el significado de la mente humana y el cuerpo fisiológico puede que no sea exactamente el mismo, por ejemplo, si partimos de autoridades como Albert Einstein, que hace más de un siglo definió el concepto de materia y antimateria. Aceptaremos que algunas personas son inmortales como consecuencia de su existencia. Lo mejor que podemos intentar los seres humanos y que ningún otro animal puede hacer, es que podamos seguir siendo inmortales a través de nuestra participación en el desarrollo de la humanidad, o en el marco del desarrollo de nuestro ambiente cósmico. Por lo tanto, la inmortalidad se construye con la obra y significa los beneficios dados a la humanidad, después de haber vivido de una u otra manera, ya sea como poeta, como científico o como buen padre, debemos aportar algo a la riqueza de la humanidad, posiblemente así alcancemos en ese sentido la inmortalidad. Debes ser original y construir un bien común dentro del patrimonio universal, provocar que tu nombre sea inmortal, o bien, puedes ser una babosa, pobre, que no piensa, que no tiene ninguna consecuencia, que apenas vive y muere sin sentido ni razón para existir.
Nos desgastamos de forma inútil, acumulamos bienes materiales, juntamos dinero de forma irracional, pero… ¿Cuánto cuesta nuestra vida? y lo más importante… ¿Cuánto cuesta cierto nivel de inmortalidad? lo que labremos solo para nosotros, se ira de aquí junto a nosotros, debemos labrar para la posteridad tierras que no veremos y para gente que no conoceremos, finalmente, ellos no dejarán de ser nuestra propia gente, debemos ser dignos de las generaciones futuras, así como algunos de nuestros antepasados lo son para nosotros, debemos sembrar para que nuestros hijos cosechen, porque la humanidad es una, grandes hombres trabajaron nuestro presente, ahora nos toca trabajar para nuestra preservación y tenemos que hacer todo lo posible para asegurarnos de que nosotros como sociedad hacernos inmortales. Yo creo que la inmortalidad es asegurar la supervivencia digna y justa de nuestra especie, sin atentar contra la dignidad y espacio de las demás especies; y para que esto suceda tenemos que asegurarnos que los ideales del hombre sean más altos. Ideales humanos que tengan prioridad sobre los deseos materiales e incluso sobre la propia seguridad de nuestro EGO.
No debemos pelear contra todo, primero debemos reconocer cuál es nuestro conflicto, la pelea no siempre es contra los intereses meramente económicos o contra algún poder militar, posiblemente ni siquiera es contra el sistema. Primero debemos ganar nuestra guerra personal, primero debemos acometer una lucha contra la idea que nos obliga a creer que los seres humanos no tienen la capacidad de la chispa creativa, la idea de que no podemos decidir y que solo somos capaces de hacer lo que nuestros impulsos nos obligan. Debemos desechar esas ideas supremacistas o de fraccionamiento social, siempre peleando contra o a favor de una minoría, son muchas y debemos entender que estar irracionalmente a favor de una es implícitamente estar en contra de las demás, somos un hombre fraccionado, estamos en constante conflicto personal, este es el concepto del hombre que estamos construyendo y si no lo crees puedes obtener muchas evidencias dentro de las redes sociales, es la imagen de hombre que más comparte Facebook o Youtube, que construyen su filosofía en la especulación, la usura, la mentira y la fragmentación social.

Nuevamente estamos en una encrucijada histórica, los caminos que tomemos ahora determinarán si vamos a vivir en el siglo XXI de forma digna o sometidos como una cosecha de esclavos deshumanizados, estamos luchando contra el esfuerzo combinado de tiranos y empresarios, contra un régimen cuyo propósito es dominarnos.
Pero la voluntad humana es inmortal.
La libertad agita el corazón humano y el miedo lo somete y en medio de la cacofonía ensordecedora de este estúpido sentimiento patriótico, existen voces insurgentes que siguen gritando, ¡REVOLUCIÓN! La inmortalidad tiene su base moral en la verdad y en la incorruptibilidad. Finalmente… de la nada venimos y hacia la nada nos dirigimos, sí en este momento de luz, de razón, no hacemos nada, finalmente en eso nos convertiremos …
¡EN NADA!

Radio GEA Informa…











