La Publicidad.

La publicidad forma parte de nuestras vidas. Está en las calles, en los centros comerciales, dentro de nuestras casas, en el periódico, en las revistas, en el celular, en la Internet. Hacia donde mires, está allí.

Los anuncios publicitarios tienen un papel importante: sirven para divulgar productos, servicios y marcas, con el objetivo de estimular las relaciones comerciales.

Sin embargo, para eso, invaden nuestra rutina y muchas veces, no concordamos con ello ¿Quién nunca perdió la paciencia con aquel anuncio en YouTube? Parece que siempre hay una publicidad perturbando, queriendo vender algo todo el tiempo.

Pero, ¿será tan horrible el fenómeno de la publicidad? Apuesto que ya te reíste alto viendo comerciales en la tele o en las redes sociales.

También ya debes haberte topado con anuncios que te emocionaron, te entretuvieron, te hicieron llorar, y que te lograron informar sobre una nueva tienda en la ciudad o sobre una promoción imperdible.

Esta vez vamos a analizar todo sobre la publicidad, desde su definición hasta sus dilemas, para entender cómo funciona y cuál es su papel, al mismo tiempo que vamos observando algunos trabajos que ustedes mismos realizaron, así que comenzamos.

La publicidad es un área del conocimiento, dentro de la comunicación social, que estudia no solo la técnica de la actividad, sino también, su función en las relaciones sociales y culturales.

Es por eso que los publicistas siempre están pendientes de las tendencias culturales y comportamentales de la sociedad, para que los anuncios generen una identificación con el consumidor, ya sea a partir de los colores y referencias culturales presentes en ellos.

La publicidad también puede ser comprendida como un reflejo de la sociedad de su época, pues, reproduce los comportamientos y valores vigentes. A pesar de eso, mucha gente cree que la publicidad no refleja a la sociedad simplemente, sino que incentiva y moldea comportamientos.

Finalmente, la publicidad es una estrategia de mercadotecnia que envuelve la compra de un espacio en medios para divulgar un producto, servicio o marca, con el objetivo de alcanzar el público objetivo de la empresa e incentivarlo a comprar.

Hablemos ahora un poco sobre tres características de la publicidad que la hacen tan valiosa. Lenguaje, logística, y universalidad.

  • Lenguaje porque crea anuncios y transmite mensajes.
  • Logística porque administra distribución, medios y espacios.
  • Universalidad porque siempre tiene como objetivo llegarle a todos los miembros de un grupo preestablecido.

Existe una confusión común entre marketing y publicidad, al final, las dos actividades tienen como objetivo vender un producto o servicio. Por lo tanto, ¿serían la misma cosa?

No, definitivamente sí existe una diferencia. Para entender mejor, vamos a tomar un concepto tradicional del marketing: el Marketing Mix, también conocido como las 4Ps del marketing o la mezcla de mercadotecnia.

Precio, plaza, producto y promoción son los cuatro elementos básicos de una estrategia de marketing, y el equilibrio entre ellos hace que una marca se fortalezca junto a su público objetivo.

En la P de Precio, debes pensar en los costos de la empresa y en las proyecciones de lucro, pero también en el perfil del público objetivo, que debe estar dispuesto a pagar aquel valor.

La P de Plaza se refiere a los locales donde ofertas tus productos, como la tienda física o virtual, así como también, se refiere a los canales de distribución y almacenamiento.

La P de Producto envuelve estrategias sobre los atributos tangibles (color, forma, empaque) e intangibles (calidad, reputación, estatus) del producto.

Pero es en la P de Promoción que queremos enfocarnos para este artículo, pues es aquí donde entra la publicidad.

Promoción son todas las estrategias de divulgación del producto para alcanzar el público objetivo. La publicidad es una de ellas, pero también puede envolver acciones de asesorías de imprenta, relaciones públicas, patrocinios, entre otros.

Por lo tanto, la publicidad es una herramienta del marketing. Mientras que el marketing se preocupa por comprender el público objetivo y desarrollar estrategias para atenderlo, la publicidad se enfoca en alcanzarlo con una comunicación persuasiva.

Para funcionar, el marketing necesita alineamiento entre los 4Ps ¿Ya te imaginaste una campaña publicitaria que alcanza a su público objetivo, le interesa, pero la tienda online está fuera del aire?

La promoción funcionó, pero la Plaza no, y la marca no alcanzó las ventas deseadas.

La publicidad logra influir en los hábitos de consumo y motivar la compra de un producto.

Con ese poder en manos, no son pocos los anuncios que hacen que una publicidad sea engañosa, que fuerzan la barra (o, podemos decir, que mienten) sobre las cualidades del producto y pueden llevar al consumidor al error.

Otro tipo de anuncios perjudiciales al consumidor es la publicidad abusiva, que incentiva la discriminación, la violencia, el medio, o no respeta a los niños, al medio ambiente, la salud y la seguridad de las personas.

Pero hay muchas personas pendientes para evitar ese tipo de publicidad. entre muchas otras limitaciones a la actividad publicitaria. El Código de Defensa del Consumidor define que es publicidad engañosa y abusiva y preve las penalidades a quien incurre en esas prácticas.

Además de las entidades de defensa del consumidor, los propios publicistas también están preocupados con eso.

Sin la tecnología que tenemos hoy, la única herramienta para divulgar un producto o servicio era la labia del vendedor. Pero, muchas cosas sucedieron del voz a voz hasta los actuales anuncios móviles.

La primera gran transformación para la publicidad fue la invención de Gutenberg, en el siglo XV. La prensa mecánica permitió la reproducción de textos además de los manuscritos e hizo surgir también uno de los principales vehículos de medios: la prensa.

En 1625, el períodico inglés Mercurius Britannicus publicó el primer anuncio.

Allí, la publicidad aún no tenía carácter persuasivo que después pasó a tener, ya que el objetivo era solo presentar el producto o servicio.

Ya en la Era Industrial, la publicidad asumió un papel importante: incentivar el consumo de los bienes producidos en masa en los centros urbanos. Con eso, el mercado se profesionalizó.

En 1841, Volney Palmet, que haría la negociación de espacios entre periódicos y empresas, creó la primera agencia de publicidad en Filadelfia (EUA).

En los primero años del siglo XX, la industria automovilística fue un gran impulso para la publicidad. Henry Ford dijo: «dejar de invertir en publicidad para ahorrar dinero es como parar el reloj para economizar tiempo». Tiene sentido, ¿verdad?

En las décadas siguientes, la radio y las revistas incentivaron la industria de la publicidad, pero fue la televisión quien la revolucionó.

En 1941, fue al aire el primer comercial de TV, para la marca de relojes Bulova, al costo de 9 dólares.

Las audiovisuales dieron alas a la creatividad y los anuncios se volvieron más interesantes y persuasivos. Junto a eso, la publicidad pasó a ser motivo de estudios, búsquedas y críticas, con el objetivo de evaluar su impacto sobre la sociedad.

En las décadas más recientes, surgió otra resolución para la publicidad: la red mundial de computadoras, más conocida como Internet. Los espacios de divulgación en buscadores, portales, blogs, emails y redes sociales representan una nueva y gran oportunidad para los anunciantes.

Con el marketing digital, quedó mucho más fácil alcanzar el público objetivo y medir con precisión los resultados de una campaña, algo que hasta entonces, ningún vehículo permitía.

Sin embargo, la publicidad se ve desafiada por esos nuevos medios, que cuestionan el modelo tradicional de anuncio de agencia.

Hoy, las marcas necesitan relacionarse con los consumidores ofreciendo buenos contenidos y no invadiéndoles la rutina con anuncios. ¿Cómo, entonces, la publicidad puede ser más relevante?

Además de eso, la transformación digital en el marketing democratizó el acceso a la publicidad: hoy, cualquier empresa logra crear anuncios en Google o en Facebook. Y ahora, ¿cuál es la utilidad de las agencias?

El mercado se está reinventando. Para acompañar los cambios, no se puede perder de vista las innovaciones tecnológicas y del consumidor.

La publicidad envuelve, principalmente, tres tipos de empresas: agencias, anunciantes y vehículos. Un publicista puede trabajar en cualquiera de ellas, ejerciendo diferentes funciones, pero es en las agencias de publicidad que se concentra gran parte de estos.

Trabajar en un ambiente relajado, lleno de creatividad y brainstorming, con los nombres más premiados del mercado, forma parte del imaginario de los profesionales del área.

Pero, en la vida real, el glamour queda a un lado: hay mucho trabajo sucediendo y mucha gente pasando la noche entera hasta la madrugada para entregar los jobs (así es… en una agencia escucharás MUCHAS palabras en inglés…).

Una agencia de publicidad es responsable por desarrollar las campañas publicitarias de sus clientes. Para eso, varios sectores interactúan para discutir las ideas y ejecutar las tareas. En una agencia tradicional, estas son las principales áreas envueltas:

Atención o Ejecutivo de cuentas.

Todo comienza en la Atención publicitaria. El profesional de esa área es responsable por ser el puente entre la agencia y el cliente, es quien toma el brief con el anunciante, organiza la información y lo pasa al equipo interno.

Después, acompaña la producción de la agencia y busca la aprobación junto al cliente, haciendo los contactos necesarios en ese proceso.

Por lidiar directamente con el cliente, ese profesional es clave para el éxito de la agencia. Pero, para trabajar en esa área, necesita tener mucho juego de cintura para lidiar con las cobranzas del cliente y con los límites de la agencia.

Planeación.

Después de tomar la información con el cliente, el Ejecutivo de cuentas envía la demanda al departamento de Planeación. En esta área, el brief se refina con información de búsquedas sobre el mercado de actuación del clientes y el comportamiento del consumidor.

Esa información fundamenta la estrategia creada por Planeación, que desarrolla el concepto de la campaña, sugiere las piezas e indica el cronograma.

En esta área, el profesional necesita ser extremadamente estratégico, con una visión que abarque el negocio del cliente. Pero también necesita tener una observación creativa para desarrollar un concepto original e inspirar a los profesionales de la creación.

Redacción.

Con el brief listo, la campaña comienza a tomar forma. Ahora, la redacción transforma el concepto de la campaña en textos, guiones, llamadas y títulos. Muchas veces, ese trabajo se realizar en un dupla creativa, que ya veremos a continuación.

El redactor publicitario necesita ser un experto en la escritura persuasiva. Su objetivo es dirigir el pensamiento de la audiencia a determinado objetivo, de manera atractiva.

Para eso, existen varios recursos de copywriting, como usar metáforas y frases de doble sentido, crear un sentido de urgencia, despertar la curiosidad o contar una historia que envuelva.

Creación.

Finalmente, en la creación publicitaria es que la campaña gana vida. En las manos del director de arte, el concepto se transforma en fotos, videos, diseños e ilustraciones para las piezas publicitarias.

En asociación al redactor, el director de arte define las mejores imágenes para las piezas, que sean atractivas, que generen identificación y que transmitan el mensaje del cliente.

Generalmente, se espera que el director de arte haga su magia. Sin embargo, la creatividad debe estar presente en todas las áreas de la agencia, con el fin de buscar una solución original al cliente. Para eso, todos deben buscar referencias e inspiración.

Medios.

El profesional de Medios conoce, como nadie, los vehículos de medios. por eso, está presente en varios momentos de desarrollo de la campaña.

En la planeación, ayuda a seleccionar los mejores vehículos, de acuerdo con el perfil del público objetivo y el presupuesto del cliente, buscando el mejor costo beneficio.

A la hora de la creación, indica las dimensiones y orientaciones para cada formato de medio.

Después de finalizada la creación, también es el responsable por negociar los valores con los vehículos de la campaña.

Es esa negociación que, en muchos caso, define la remuneración de la agencia, pues, esta se dedica el 20% del valor invertido por el anunciante en los medios – el llamado BV /Bonus de Vehiculación) o Comisión de Agencia.

Existen aún otras áreas que pueden o no existir, dependiendo del porte y de la organización de la agencia de publicidad. Conoce algunas de ellas y sus responsabilidades:

  • Investigación: nutrir la Planeación con datos sobre el cliente, mercado y consumidor.
  • Producción: produce fotos, videos y audios para el área de Creación.
  • Tráfico: organizar las demandas internas y garantizar las entregas de cada área.

En las agencias pequeñas, es común que la Investigación sea realizada por Planeación, la Producción se terceriza y el Tráfico se organiza por los Ejecutivos de Cuentas.

Pero, si la agencia es grande, puede tener uno o más profesionales especializados en cada área, centralizando todo el servicio dentro de la agencia.

No obstante, los cambios en la tecnología y en el comportamiento del consumidor ponen en jaque a los modelos tradicionales.

Por eso, el mercado publicitario está en el diván: la publicidad necesita reinventarse para volver a ser relevante.

Al final, ¿te gustó conocer sobre la publicidad?

Pues finalmente ponte a crear la publicidad para tu propio video juego de terror o para la película que tú mismo produjiste.

¡Mucha suerte! Y Valeria, por favor ya ponte a trabajar. 

Una vez más… Radio GEA Informa.