La Programación Comercial.

Las Emisoras comerciales (también conocidas como radiodifusión o televisión privada) son la transmisión de programas de televisión o de radio por medios de comunicación corporativos privados, en lugar de los patrocinados por el Estado. Fue el primer modelo de radio (y posteriormente de televisión) de los Estados Unidos durante la década de 1920, en contraste con el modelo de televisión pública que tenía Europa durante las décadas de 1930, 1940 y 1950, que prevaleció en todo el mundo (excepto en los Estados Unidos) hasta los años 1980.

El Servicio de Radiodifusión y Televisión Comercial se refiere al tipo de concesiones cuya programación está destinada a la satisfacción de los hábitos, los gustos del oyente y el servicio se presta con ánimo de lucro, sin excluir el propósito educativo, recreativo, cultural, científico e informativo que orienta el Servicio de programación en general.

Este tipo de programación tiene fines de lucro y está financiado por publicidad. La elección de los programas emitidos por ellas depende de los patrocinadores, que son quienes ponen el capital para comprarlos.

¿Qué busca la Programación Comercial?

La expresión “Programación Comercial” hace referencia a todo medio de comunicación de masas que transmite señales de audio y video a través del espectro radioeléctrico con el objetivo de que lleguen a un conjunto de destinatarios o audiencia concreta, pero masiva. La Programación Comercial se diferencia del resto en dos aspectos esenciales: por un lado sus contenidos son generalistas y se adaptan a un perfil de oyente muy determinado, y por otro prestan sus servicios de entretenimiento, formación e información con un claro ánimo de lucro.

Los contenidos de una Programación Comercial se idean, elaboran y programan teniendo en cuenta los gustos, los hábitos y el entorno social de los oyentes hacia los que están destinados. Como ya mencionamos a pesar de que las emisoras comerciales son empresas privadas que pueden o no contar con subvenciones o ayudas públicas, ello no evita que ofrezcan contenidos informativos y formativos a sus audiencias; los productos comerciales especializados en la emisión de música que durante los últimos años han optado por incluir pequeñas secciones de noticias en su programación constituyen un claro ejemplo de ello.

Las emisoras comerciales están habilitadas para transmitir todo tipo de espacios y programas, siempre y cuando éstos respondan a las necesidades, intereses, tendencias y preferencias del mercado. El motivo de ello está relacionado con los ingresos y la supervivencia misma del medio de comunicación en el mercado; las emisoras comerciales venden audiencias a las empresas, y a cambio éstas aportan capital a través de patrocinios, publi-reportajes, anuncios y publicidad en general. En la mayoría de ocasiones, este hecho tiene consecuencias en las líneas editoriales de ciertos espacios comunicativos, y por tanto también en la definición de los valores, gustos y tendencias de la sociedad.

Con el fin de evitar posibles adoctrinamientos de la sociedad, en ocasiones las administraciones públicas ofrecen subvenciones, o incluso promueven la creación de emisoras públicas que tienen por objetivo evitar posibles monopolios en el sector de la comunicación.

Características de la Programación Comercial.

La programación como un medio donde la publicidad radial o televisiva tienen su espacio, tiene algunas características que debemos tomar en cuenta a la hora de buscar conocer este tipo de publicidad y si esta es beneficiosa para ciertos productos o no.

  • Lo primero que podemos mencionar, o sea, su característica más notoria es el carácter audiovisual que la compone.

Esto fue la primera cosa que llamó la atención de los medios desde su primera aparición por unir las dos formas de publicidad común, el sonido que ya estaba gracias a la radio, y el visual que hasta ese momento solo se veía en los medios impresos.

  • Gracias a lo anterior y a lo innovador que era este medio de comunicación,  hizo que la publicidad radial y televisiva diera inicio a una nueva era con todas las ganas.
  • Algo que también debemos tener en cuenta de la publicidad es que además de su característica audiovisual, es que también posee algo a lo que se le llama pulsión estópica.

¿Qué es eso? Fácil, es la regla, o mejor dicho, el impulso que nos hace ver a todo aquello que nos llame la atención, es algo que se ganó gracias a su contenido visual y la magia del movimiento y sonido.

  • Y por último pero no menos importante es que la radio y la televisión se han mantenido como dos de los medios de publicidad más populares, desde que se crearon hasta el día de hoy, por lo que su audiencia  es y siempre ha sido una audiencia masiva.

Esto se cree que durará mucho más tiempo porque aparte de la publicidad en internet, la publicidad televisiva mueve a pesar de la antigüedad y que llega a muchas masas.

Programación de pago.

La programación comercial coexiste con servicios de pago como la televisión por cable, la radio y la televisión por satélite. Estos servicios están, en general, total o parcialmente pagados por suscriptores locales y esto se conoce como acceso arrendado. Otra programación (sobre todo en la televisión por cable) la producen empresas que operan, en gran medida, de la misma manera que las emisoras comerciales que se financian mediante los ingresos de la publicidad. Estas, y a menudo el proveedor de cable, venden espacios publicitarios de una forma parecida.

El interés de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) por el control de la programación se inició con la investigación de la cadena de radiodifusión a finales de 1930, que culminó con el “Blue Book”, un informe de 1946 sobre «Responsabilidades de servicios públicos para licencias de difusión». El “Blue Book” diferenciaba entre los programas patrocinados por la atracción de las masas y programas “sostenidos” sin patrocinador que ofrecen las cadenas de radios. Esta programación sostenida, según el “Blue Book”, tenía cinco características que servían al interés público:

  • Los programas de la propia cadena equilibraban el horario de emisión, de manera que las telenovelas y los programas de música popular alcanzaban los índices de audiencia más altos y la mayor cantidad de patrocinadores comerciales.
  • Tenían en cuenta la emisión de los programas que, por su controversia o naturaleza delicada, no eran adecuados para el patrocinio.
  • Proporcionaban programación cultural para las pequeñas audiencias.
  • Proveían de un acceso de emisiones limitado para las organizaciones municipales y sin ánimo de lucro.
  • Permitían la experimentación artística y dramática, protegida de las presiones de los índices de audiencia a corto plazo y las consideraciones comerciales de un patrocinador.

El tiempo comercial ha crecido 31 segundos por hora en el horario de máxima audiencia de los espectáculos televisivos. Por ejemplo, la cadena ABC ha pasado de 9 minutos y 26 segundos a 11 minutos y 26 segundos.

El sistema de Streaming.

La retransmisión en directo, o emisión en continuo (en inglés, streaming), también denominado transmisión por secuenciaslectura en continuodifusión en continuo o descarga continua, es la distribución digital de contenido multimedia a través de una red de computadoras, de manera que el usuario utiliza el producto a la vez que se descarga. La palabra retransmisión se refiere a una corriente continua que fluye sin interrupción, y habitualmente a la difusión de audio o vídeo.

Este tipo de tecnología funciona mediante un búfer de datos que va almacenando el flujo de descarga en la estación del usuario para inmediatamente mostrarle el material descargado. Esto se contrapone al mecanismo de descarga de archivos, que requiere que el usuario descargue los archivos por completo para poder acceder al contenido.

La retransmisión requiere de una conexión por lo menos de igual ancho de banda que la tasa de transmisión del servicio. La retransmisión de vídeo por Internet se popularizó a fines de la década de 2000, cuando la contratación del suficiente ancho de banda para utilizar estos servicios en el hogar se hizo lo suficientemente barato.

La retransmisión por internet suele ser en diferido, o de contenido previamente grabado, como una película de algún servicio de vídeo bajo demanda. La retransmisión también se puede realizar en directo, que sería la difusión de contenido en tiempo real a través de internet de algún evento según ocurre, como por ejemplo un concierto o la señal de una cadena de televisión. La retransmisión en directo requiere de una fuente de grabación de vídeo y audio, un codificador del contenido, un editor, y una red de distribución de contenido para entregar la retransmisión a los espectadores.

Análisis Final.

La publicidad en radio o televisión es un medio comúnmente usado desde su concepción, un medio que ha demostrado ser consistente con el tiempo a pesar de ser uno de los más antiguos.

La programación comercial ha luchado con el paso de los años y las nuevas tecnologías siendo una de ellas el mundo digital, la que ha llegado para quedarse y expandirse.

Hay que decir que la publicidad ha aprendido con el paso del tiempo a adaptarse a las nuevas generaciones, si es de forma eficiente o no eso es otra cosa y depende del punto de vista de cada quien.

Se le llama adaptarse porque incluso ha adoptado o aprendido a imitar formas publicitarias y modismos que se ven mucho en el mundo digital, en la internet y todo para llegar al mayor publico contemporáneo posible.

Vemos como busca sintetizar las cosas que están de moda y aferrarse a ellas para sobrevivir, con sus limitaciones y de manera un poco tardía pero lo hace.

Y es algo que se ha visto con el paso de los años y muy a pesar de todos sus puntos débiles de los que hablamos arriba, logra sobreponerse y seguir adelante.

No por nada la programación comercial es uno de los medios de publicidad con mayor cantidad de consumidores en comparación con otro tipo de publicidades.

Y es la competencia más cercana a la publicidad digital, todavía al día de hoy van casi a la par, aunque la publicidad digital asociada con el mundo del internet y otros medios tecnológicos tenga cierta ventaja.

Se puede llegar a pensar que en algún punto esta ventaja sea tan grande que la publicidad radial y televisiva queden casi obsoletas, pero no es algo que se espere muy pronto.

Porque en este mundo de juegos, donde las empresas de marketing son los  principales jugadores de todos los tipos de marketing, aun la más antigua táctica es usada, todo para ganar, en este caso ganar un cliente.

Así que finalmente diremos que la publicidad radial y televisiva es difícil que desaparezca del mapa, no es muy probable por los momentos y  de la programación comercial sabremos de ella por unas cuantas generaciones más.

Radio GEA Informa…

La Programación Cultural.

La Radio y la Televisión Cultural son propuestas comunicativas que invierten todas sus intenciones, objetivos y trabajos en el fomento de la cultura, la ciencia, el deporte y las artes.

Aunque todas las alternativas en la programación son por definición culturales estas tienen una marcada intención educativa.

Las emisoras culturales invitan al espectador a establecer una relación diferente con el uso de los medios a través de las siguientes posibilidades:

  • El Reportaje
  • El Debate
  • El Noticiario
  • La Entrevista
  • La Crónica
  • El Comentario

¿Qué características definen a un proyecto cultural?

Un proyecto cultural es aquel que se enfoca en alcanzar objetivos relacionados con los rasgos culturales de una comunidad, grupo étnico o sociedad específica.

Por cultura, recordemos, se entienden todas aquellas prácticas que integran la esencia de las comunidades. Cada pueblo tiene una cultura propia y, a veces,  contiene subculturas que se ubican en un segundo o tercer plano social.

La cultura es un término complejo y amplio. En él se sitúan los hábitos, las tradiciones, los ritos, las creencias, las fiestas y celebraciones y los imaginarios que definen a ciertos grupos sociales. O dicho de otro modo, es una categoría que engloba tanto expresiones artísticas como la literatura y la música hasta la gastronomía, la moda y el deporte. Los proyectos culturales se encargan de promover acciones coordinadas para difundir, promover, conservar, preservar e impulsar cualquier manifestación cultural que deba ser conocida primero por los habitantes que la producen y finalmente compartirla con otro tipo de culturas. Desde luego, estos proyectos deben reportar algún beneficio, que no necesariamente tiene que ser económico. Las ventajas de la promoción cultural también pasan, sobre todo, por el reconocimiento, la preservación y la difusión de diferentes comportamientos sociales.

Promoción cultural: enfoques y elementos.

Dentro de los medios de comunicación el área de la gestión dedicada a los proyectos culturales se llama promoción cultural. Y se trata de la categoría especializada en ejecutar este tipo de acciones en cuatro sentidos:

  • Cubrir necesidades básicas sobre las expresiones culturales.
  • Generar un cambio en la manera de entender la cultura.
  • Realizar aportaciones sobre el patrimonio y el legado de una sociedad.
  • Fomentar la diversidad de los distintos agentes culturales.

Para que un proyecto cultural sea llevado a la práctica, sus responsables deben definir aspectos como la finalidad, las estrategias, las acciones concretas, la evaluación de los objetivos y la valoración de recursos humanos y económicos. Todas estas cuestiones deben estar contenidas en el plan de acción del proyecto, en el que además se definen características como:

  • Posibilidad de proyección.
  • Sostenibilidad.
  • Contextualización.
  • Viabilidad de los plazos.
  • Recursos disponibles.
  • Participantes.
  • Presupuesto destinado.

Características principales de un proyecto cultural.

Existen muy diversos tipos de proyectos culturales. No obstante, todos ellos comparten una serie de características básicas, entre las que se encuentran:

  • Los proyectos culturales pueden ser a largo, mediano o corto plazo: Un ejemplo de los primeros es la construcción de una red de programas en Radio y Televisión, pensados para perdurar e integrarse en el contexto cultural. Una serie de emisiones donde podemos mencionar la una exposición de unos cuadros, películas, libros o la presentación de una banda de música.
  • Pero, independientemente de su realización en el tiempo, los alcances de un proyecto cultural casi siempre se sitúan en el largo plazo. Es el caso de los proyectos que tienen que ver con el patrimonio, la historia o las investigaciones etnográficas o arqueológicas. Es decir, la gran mayoría de estos proyectos tienen un efecto que perdura y, si es el caso, genera cambios de conducta.
  • Un buen número de proyectos sociales suponen la participación directa o indirecta del grupo social en el que se desarrollan. Las personas son, a fin de cuentas, las principales beneficiarias de la ejecución de un proyecto cultural y sin ellas su ejecución no puede considerarse plena.
  • La Mayor parte de los canales culturales del mundo son estatales: De los canales culturales revisados, la mayor cantidad fueron creados por el estado. aunque gozan de cierta autonomía respecto del poder ejecutivo. Otros canales culturales son casi siempre dependientes de las universidades estatales.
  • La Programación cultural es diversa geográfica, política y culturalmente: Es este caso los proyectos culturales deben garantizar la representación de la mayor cantidad de puntos de vista, convirtiéndose en un foro público de discusión sin sesgos ni exclusión de opiniones para los temas de interés general. Además, debe reconocer las distintas culturas e identidades que coexisten en una nación, rescatando y poniendo en valor el patrimonio tanto material como inmaterial, el conjunto de tradiciones, relatos, símbolos y modos de vida de los distintos grupos que forman un país. 
  • Un programa cultural busca ser una articulación de la pluralidad: En sociedades fragmentadas, con ciudadanos que sostienen visiones de mundo y del bien diversas, a veces, incluso incompatibles entre si, la televisión y la radio cultural pueden construirse como un referente universal, capaz de coordinar la diversidad y fomentar la tolerancia y el civismo. Parte de esta tarea se cumple al presentar al interlocutor la diversidad, incluyendo en la programación a sujetos que la sociedad puede subvalorar (Homosexuales, transgénero, minorías étnicas, entre otros) a modo de contribuir a normalizar las identidades y las formas de vida que escapan a lo que el sentido común considera como “normal”.
  • Un Programa Cultural interpela a las audiencias como ciudadanos, no solo como consumidores: En la medida en que la radio y la televisión cultural no operan siempre dentro de un mercado, la forma de vincularse con sus audiencias se caracteriza por fomentar valores cívicos como democracia, derechos humanos, tolerancia, imperio de la ley, entre otros, promoviendo activamente el acceso de las audiencias a los bienes públicos que la vida en comunidad supone. Tratar a las audiencias como ciudadanos implica un respeto irrestricto por sus derechos civiles y políticos, pero también por su dignidad, su identidad, sus costumbres y sus prácticas. 

Hace algún tiempo algún alumno me comentó que no era partidario de la radio cultural, porque ese tipo de medio se torna aburrido. Evidentemente tuvo la experiencia de escuchar en la Radio una llamada propuesta “cultural” donde transcurrían las horas entre largas pláticas, aparentemente interminables, y momentos con melodías de la llamada música clásica.

Me llamó la atención aquel punto de vista no compartido por mí, y llegué rápidamente a la conclusión de su errónea perspectiva. Entendí que semejante concepto le era dictado por una experiencia particular; en realidad, muchas radioemisoras a nivel mundial autodenominadas “culturales” lo que hacen es eso, exactamente, ser pasivas.

Si tenemos en claro el concepto de “cultura”, no habrá motivos para errar en el camino. Por ejemplo, la radio cultural es, esencialmente, un medio que difunde y protege la superestructura de cualquier región o país en toda su dimensión. Y esto debería de ser apasionante por definición.

Tanto la radio como la televisión verdaderamente cultural quedan liberadas del dañino estigma de los clichés, para brindar un panorama variado y ameno de la realidad donde se origina y por la cual existe. Un programa cultural no es sólo palabras sino también música, sonidos, ideas, intercambio, todo concebido bajo la necesaria ubicuidad que requiere en cada caso.

Por lo tanto y en primer lugar, deben tenerse en cuenta las características del destinatario, sus gustos y necesidades con exacta claridad de objetivos determinados para cada espacio. Puede ser equilibrada y sobria en cuanto a los mensajes sin dejar de lado el dinamismo. No tiene por qué mantenerse estrictamente atada a las manifestaciones de la llamada música del medioevo, como tampoco a líneas melódicas caracterizadas por su sobriedad (lease reggaetón).

Tampoco le es lícito ponerse al otro extremo de la cuerda, y proscribir lo que le juzgue aparentemente ajeno. Folclor y actualidad son ingredientes básicos para esta categoría de radio sugerida que no renuncia a la siempre cambiante realidad.

Un programa cultural es, ante todo, de su tiempo, con esa marcada presencia de la cultura raíz en constante dialéctica de transformación. Considero que el concepto de programación cultural está ligado al de radio y televisión como formas de creación. Si una radio cultural o una emisora de televisión cultural contienen su sello artístico que las identifica y les confiere unidad en el medio para el cual se originan, puede inferirse que transitan por un camino acertado.

No se trata de ir únicamente por el ámbito de lo popular y echar a un lado los valores universales que son inherentes a cada localidad. Toda cultura, por muy “sui generis” que parezca ser, contiene rasgos de mestizaje y transculturación.

Es compatible la presencia de manifestaciones del más refinado modo de expresión, como los clásicos, de la mano con auténticos valores populares que integran la contemporaneidad. Nos Place disfrutar de Mozart, Pedro Infante o Alejandro Lora junto a la sonora Margarita, el trío Matamoros o Los Panchos, podemos ir de los Beatles a Justin Bieber.

La música del medioevo, hoy denominada clásica, fue en su tiempo música popular, sólo que al alcance de nobles y aristócratas. La de nuestros días se ha masificado gracias a los medios de comunicación, en particular la radio y la televisión y, ¿por qué no?, al paso del tiempo gran parte de esta música popular pudiera admitirse dentro de los cánones de lo que llamamos clásico.

Es apremiante para la gente que trabaja en los medios de comunicación caer en cuenta de esa perspectiva. Con ella se delimita uno de los derroteros a seguir para confeccionar textos y programar música. Cultura, en definitiva, lo es todo en el orden de las relaciones de cada individuo o grupo de ellos con otros individuos y grupos; con la naturaleza que le circunda y consigo mismo.

Toda propuesta de televisión o de radio es inevitablemente cultural, en tanto es fiel reflejo de la realidad que le da origen.

Formatos para crear productos culturales.

Finalmente voy a compartir algunos formatos en los cuales se puede crear programación cultural tanto para Radio como para televisión.

1.- El Reportaje.

El reportaje consiste, fundamentalmente, en la narración de un conjunto de sucesos con valor periodístico que poseen interés para el público. En él, puede abordarse un hecho, un personaje o un suceso o un tema particular.

El reportaje se caracteriza por ser un trabajo documental que requiere de cierta planificación para abordar sus diferentes etapas que van desde la definición del tema, pasando por la recolección de datos, información y material de soporte, hasta la edición definitiva. 

Es importante que en el reportaje se use un lenguaje accesible o apropiado para la temática y el tipo de público al que va dirigido. Además, es conveniente apoyar la historia en distintos tipos de materiales, como fotografías, imágenes, documentos, entrevistas, grabaciones o material audiovisual como videos, etc.

Los reportajes son publicados en un medio de comunicación, que puede ser la prensa, la radio o la televisión. El objetivo principal de un reportaje es informar de forma extensa, completa y detallada sobre un asunto o cuestión que es de particular interés para la gente. Así, por ejemplo, podrá haber reportajes sobre el aborto, el aumento del pasaje de transporte público, sobre una escalada en la delincuencia, sobre la corrupción administrativa, etc.

2.- El Debate.

Un debate es una técnica de comunicación que consiste en la confrontación de ideas u opiniones diferentes sobre un tema determinado. El objetivo de un debate es plantear, exponer y conocer diferentes posturas y argumentaciones sobre un tema, con la finalidad de que pueda llegarse a una conclusión. En este sentido, los debates deben ser plurales.

También se utiliza el debate como técnica educativa, y, como tal, es aplicado tanto en la escuela, como a nivel académico, en las universidades.

3.- El Noticiero.

Se denomina noticiero a un programa televisivo o radial que se caracteriza por la presentación de noticias de actualidad. El noticiero suele estar presente en horarios cercanos a los momentos en los que la gente se dispone a comer a la mesa, ya sea durante el almuerzo como en la cena, con la finalidad de captar los mayores niveles de audiencia posible. Suele organizarse en diversos espacios en donde las noticias se enfocan en temas específicos, temas que generalmente trata un periodista especializado en éstos. Los noticieros suelen emitirse de modo periódico, esto es, de lunes a viernes, con algunas excepciones en donde se emiten semanalmente.

4.- Entrevista.

Se conoce como entrevista a la conversación que sostienen dos o más personas que se encuentran en el rol de entrevistador y entrevistado, a fin de que el primero obtenga del segundo información sobre un asunto particular.

En toda entrevista hay dos roles: el entrevistador y el entrevistado. El entrevistador es quien formula las preguntas y conduce la conversación. Debe encargarse también de introducir el tema y hacer el cierre a la entrevista.

El entrevistador plantea al entrevistado una serie de preguntas o asuntos con el objetivo de que exponga, explique o argumente su opinión, o simplemente brinde información o testimonio sobre determinado hecho.

La entrevista no es un diálogo casual que establecen dos o más personas, sino que supone un acuerdo previo de comunicación que tiene intereses y propósitos definidos, los cuales son del conocimiento de todos los participantes.

La función de las entrevistas es obtener información de interés para el público general o para la investigación de un tema o asunto.

5.- La Crónica.

En los periódicos, las revistas y la televisión, la crónica es una narración corta escrita o hablada por el mismo autor y publicada en una sección habitual del periódico, de la revista o del programa de televisión, donde son relatados hechos cotidianos y otros asuntos relacionados con el arte, el deporte, la ciencia, etc.

Una crónica se caracteriza por:

  • Los hechos que se narran según el orden temporal en que ocurrieron,
  • A menudo por testigos presenciales o contemporáneos, ya sea en primera o en tercera persona.
  • Se utiliza un lenguaje sencillo, directo, muy personal y admite un lenguaje literario con uso reiterativo de adjetivos para hacer énfasis en las descripciones.
  • Emplea verbos de acción y presenta referencias de espacio y tiempo.

6.- El Comentario.

Un comentario es una opiniónparecerjuicio o consideración que alguien hace acerca de otra persona o de algo. Dicha mención puede desarrollarse por vía oral o por escrito.En principio, la posibilidad de comentar acerca de un texto, una canción o un vídeo, entre otros tipos de contenido, acarrea una responsabilidad, dado que la opinión pasa a formar parte del producto, se asocia al tema en los buscadores, es leída por millones de personas de distintas edades, de diferentes procedencias, y es importante evitar las ofensas y las faltas de respeto y consideración hacia los demás.

La Programación Educativa.

Los medios de comunicación en el siglo XXI siguen llevando a cabo sus tres funciones principales tradicionales de informar, educar y entretener. Son capaces de hacerlo a través de las herramientas tradicionales y hoy en día también son capaces de hacerlo a través de nuevas tecnologías tales como Internet, computadoras inalámbricas y teléfonos celulares. 

¿Pero de qué tratan estas funciones? Vamos a recordarlo…

  • Educar

Los medios de comunicación educan al público sobre una variedad de temas a través de herramientas tales como periódicos, radio y TV. Los servicios de radiodifusión, televisivos y públicos ofrecen una amplia gama de contenidos educativos para las personas de todas las edades. La TV y sitios web de las emisoras de radio a menudo ofrecen información gratuita para padres, maestros y estudiantes.

  • Informar

Los medios de comunicación, tales como periódicos, radio y televisión continúan ofreciendo, tanto noticias locales, como mundiales. Los principales servicios de noticias como “La Jornada”, “El Universal”, “Canal 22”, entre muchos otros también ofrecen ahora sus noticias en los sitios de Internet, e incluso los consumidores pueden tener los artículos de prensa enviados a su correo electrónico.

  • Entretener

Las estaciones de radio y televisión ofrecen programas que van desde música, hasta programas de entrevistas, programas políticos, programas de dramas de televisión y de la vida real. Un gran número de canales de cable y de satélite, disponibles ahora, han creado canales dedicados a las películas clásicas, programas de ejercicios y libros, y queda evidente que esto continuará expandiéndose en todo el siglo XXI.

Es por eso que a partir de esta semana vamos a analizar cada una de estas tres funciones y nos corresponde iniciar con la programación EDUCATIVA…

La función educativa en la Radio y la Televisión.

Si los que laboran en el medio radial lo hacen por el solo hecho de tener un empleo o un salario, sin entender la utilidad  de la herramienta de trabajo que constituye  dominar los códigos de la comunicación, o si lo vieran como una vocación, profesión y parte de su  vida, un instrumento de educación y cultura popular,  no tendrían el calificativo de creativos o creadores.

La programación Educativa se trata de un medio que cumple una función social y ofrece su aporte frente a las urgentes necesidades de las masas populares.  Creo que las circunstancias sociales presentes son un ideal ejemplo de esta afirmación.

Debemos esclarecer que tanto la Radio Educativa   como la Televisión Educativa son una de las funciones de mayor importancia que cumplen los medios de comunicación pues en cada producto que realizan deben quedar elementos que fortalezcan el conocimiento en el  oyente. 

Cuando se nos habla de Programación Educativa, la imagen que surge espontáneamente puede  ser la de un solitario profesor instalado ante el micrófono y las cámaras, enseñando, con voz y tono de magisterio para un invisible alumno, las tradicionales nociones de la clásica escuela elemental. Obviamente, esto no tiene por qué ser así.

Sin embargo… según algunos comunicólogos “hay que convenir en que, desgraciadamente y salvo honrosas excepciones, la mayor parte de la Programación Educativa que se ha venido haciendo hasta ahora en América Latina, ha contribuido a reforzar esa imagen más que a modificarla.

Por otro lado,  los programas culturales deben estar dirigidos a que los públicos dominen los códigos que se establecen en cada disciplina del arte  y deben llegar, a atraer y servir al pueblo. Así también debe comprender todo aquellos que constituye elemento cultural de la sociedad y que define y diferencia una población de otra.

Dentro de la programación Educativa, con un lenguaje claro y sencillo, la Radio y la televisión deben retomar los valores formados en la población a través del tiempo y compartir valores heredados por las generaciones sucesoras como rangos de identidad de un país, y de una cultura. Con ello ayudarían a promocionar e identificarse ya no sólo a los nativos sino a públicos foráneos que escuchan la señal o acceden a la emisión de estos programas por los diferentes canales de comunicación expandidos en internet. Algunos teóricos  afirman que para hacer cumplir las tres funciones de los medios de comunicación se deberían crear  tres tipos de programas, ello sería una visión muy estrecha del asunto, hoy cualquier programa puede tener más de una de las funciones convergiendo en sus contenidos  los intereses de sus públicos con productos comunicativos más movilizadores y participativos.

La educación es un proceso continuo y no solo el aula y la edad determinan las formas de aprender. Los medios y en particular la Radio  y la Televisión contribuyen a que las personas reciban conocimientos siempre independientemente de la edad. Lógicamente es de suma responsabilidad para los creativos de los  diseños estratégicos de programaciones  y a los creadores corresponde  interpretar correctamente las políticas establecidas para que de forma dinámica forjen productos novedosos y atractivos.

Todo programa educa; y al igual que en la escuela y en el hogar, puede educar bien o mal. Una de las consecuencias negativas de la categorización que se está cuestionando, ha sido la de eximir de responsabilidad a los programas de entretenimiento, aduciendo que son neutros e insignificantes. Sostener que no hay que preocuparse por sus contenidos ya que son hechos y escuchados como meros pasatiempos intrascendentes y ajenos a todo efecto educativo significa simplificar esa programación.

Otra consecuencia igualmente peligrosa, es la de ver a los programas culturales y educativos como algo aparte, desligados de la obligación de ser amenos, atractivos, conectados con la vida. Así se fragmenta la transmisión y se confunde al oyente.

Como si el ser humano no fuera siempre el mismo. Como si escuchara el programa de entretenimiento en mangas de camisa y, cuando llegara el programa cultural, corriera a ponerse un frac.

Al abordar las características del medio radiofónico y televisivo se tiene la oportunidad de identificar algunos de los factores importantes en los programas educativos que se ofrecen en educación a distancia, como sería el caso de los programas en línea, reconocidos como aquellos programas que se ofrecen y operan a través de Internet en distintas plataformas tecnológicas, como la World Wide Web (en general), Classroom (en particular), entre otras que aprovechan la flexibilidad del medio tecnológico para ofrecer diversos beneficios a los programas educativos.

Características de la Programación Educativa. 

Crear una programación Educativa siempre contrae algunos «Pros» y algunos «Contras» que debemos de reconocer para no frustrarnos en su intento, y estas ambivalencias se encuentran básicamente en sus características, son las siguientes:

1. Unisensorialidad. 

En el caso de la transmisión de radio se hace uso de la comunicación oral, cuyo objetivo es estimular el pensamiento y la razón, lo cual permite la creación de significados mediante la percepción e interpretación del mensaje.

En el caso de la Televisión por medio de la comunicación oral y corporal se pueden reducir las barreras de la comunicación, dado el potencial que ofrece de reforzar el mensaje que se pretende comunicar, además de corregir malentendidos.

Estas característica en particular son las mas importantes para el efectivo aprovechamiento de la radio y la televisión en la educación, ya que el mensaje es sonoro, vívido y es recibido por el intelecto de las personas, repercutiendo en el nivel de atención del mensaje.


2. Unidireccionalidad.

Uno de los desafíos de la transmisión masiva del medio radiofónico es la ausencia de un interlocutor directo e inmediato, por lo que es posible que se desarrollen problemas de dependencia por parte del radioescucha que acepta pasivamente lo que escucha.

Por otro lado, el video es una forma de contrarrestar este efecto, mediante una comunicación empática (una identificación mental y efectiva del receptor al situarse en un entorno ajeno al propio), en la que el comunicador es sensible al ambiente del receptor, lo cual se logra a través de la observación e investigación.

3.Condicionamiento del auditorio (de oír y ver para entretener y reflexionar).

El reto que se presenta en un programa de educación es el de aprovechar y usar la radio  y la televisión como medios de instrucción, sería llevar a los alumnos de una acción pasiva y automática, hacia una atención activa de «escucha», que los lleve hacia un proceso de reflexión de lo que reciben. «Oir» sería un acto automático de la persona en donde no reflexiona sobre el mensaje que recibe, mientras que en el caso de «escuchar» se supone una atención activa en donde se detonan estímulos de pensamiento y se reflexiona en el mensaje que se está recibiendo.

4. Fugacidad.

Los medios de comunicación no permiten retrocesos en la agenda de la sesión en caso de incomprensión del mensaje que se está transmitiendo. Por eso y para un óptimo aprovechamiento de la radio y la televisión en educación se hace indispensable una planeación efectiva de la sesión de radio con el apoyo de una pauta en la que se plantee claramente el propósito que se desea lograr y que justifique habilitar dicho espacio comunicacional.

Intención y estrategias de la programación educativa.

Aquellos organismos internacionales interesados en las posibilidades de lo que denominaron «nuevos medios» apoyaron económicamente el desarrollo de diversos proyectos de radio  y televisión educativa. Además, se ocuparon de realizar diversos estudios que analizaban desde métodos de implantación de estaciones, hasta modelos de desarrollo y sistemas de evaluación.
Uno de estos estudios, fue el promovido por el Banco Mundial a principio de la década de los setenta, que recuperaba y sistematizaba las estrategias de aquellos medios con finalidad educativa.

El documento, que editado como libro se titulaba “La radio al servicio de la educación y el desarrollo”, subrayaba los fines que debía establecer la radio si quería hacer eficaz una comunicación para el progreso: motivación, información, enseñanza y modificación de conductas, evidentemente fueron pautas que se gestionaron para su apropiado uso en la televisión.

¿De qué tratan estas pautas?


I. Motivación: Conseguir que los individuos reflexionen, e incluso, actúen sobre el objeto de la reflexión.
II. Información: Incluye los programas que proporcionan información local, nacional o internacional, así como actividades y espacios de servicio público.
III. Enseñanza: Se refiere a la posibilidad de emplear la radio y la televisión para adquirir aquellas destrezas cognoscitivas más generalizadas, comunes a muchas actividades. Por lo regular, estas habilidades se adquieren mejor en la escuela formal, pero desde estos medios también se puede enseñar a adultos, ya sean éstos personas de temprana desescolarización o individuos en diferentes situaciones no formales fuera del sistema escolar reglado. Esta enseñanza a veces se puede hacer de manera tan informal como utilizando programas a través de los cuales es posible explicar, por ejemplo, cómo preparar comidas más nutritivas, cómo obtener más rendimiento de una plantación o como prevenir enfermedades.
En este sentido, según apuntaba el informe del Banco Mundial, la finalidad más importante de la comunicación para el desarrollo es probablemente la utilización de la radio (y la televisión) para impartir una educación no formal.
IV. Modificación de la conducta. Se refiere a los programas que aconsejan al público cómo desarrollar actividades determinadas pero sin detenerse mucho en explicaciones secundarias. El aprendizaje es sencillo y sólo se requiere que el oyente siga acciones concretas. Así, se ha utilizado la radio y la televisión para indicar a las personas los sistemas de vacunación, los mecanismos de voto, cómo apuntar a los niños en las escuelas, o cómo denunciar un acto de violencia doméstica, entre muchas otras cosas.

La Radio escolar, una poderosa arma educativa cargada de futuro.

Finalmente…

Si en la adolescencia los jóvenes hacen radio y viven la radio, el futuro de ésta puede ser distinto a si la radio sólo es eso que escuchan sus trasnochados padres en el coche.

La Radio es una poderosa herramienta educativa, un ejemplo son los profesores que están detrás del centenar de programas presentados por Radio GEA, son la prueba real y palpable (mas bien audible) de los beneficios de la radio educativa, Los profesores son el motor de  la Radio en la escuela.

 La Radio es una herramienta educativa maravillosa para desarrollar esas competencias transversales que todos nosotros vamos a necesitar en el futuro.

En los vídeos y programas de audio que cada uno de nosotros realiza, se proyecta y puede verse y escucharse a chicas y chicos hablando al micrófono desde su espacio, comentando noticias, presentando a compañeros cantautores, divulgando conocimientos sobre temas del currículum académico…; pero sobre todo, se ve a jóvenes preocupados por hablar bien, mejorar su vocabulario, vocalizar, construir un discurso, divulgar, debatir, contagiar emociones… Se puede tocar su inquietud comunicadora y su trabajo en equipo, competencias, sin duda, necesarias para su futuro, pero también actitudes que proyectan optimismo sobre el futuro que ellos protagonizarán. Los fragmentos de programas de Radio que se expusieron en “Fusión Radio GEA” mostraban a adolescentes empoderados gracias a la Radio.

Aprovecho este espacio también para darle las Gracias a los profesores y profesoras que participan en Radio GEA por inocular el veneno de la Radio a los alumnos. Si la televisión es el poder de la imagen y la prensa escrita es el poder de la palabra, la Radio es el poder de la comunicación.

Qué más les puedo decir… Radio GEA Informa…